
Friday, November 14, 2008
Tuesday, October 28, 2008
Violencia y periodismo
Reporteros en zona de guerra
Octubre/2008
TIJUANA, México.- Agazapado detrás de un vehículo Sergio Ortiz se protege de las balas. Está en la línea de fuego durante un tiroteo en la colonia Loma Dorada, donde sicarios al servicio de un supuesto narcotraficante apodado "El Muletas", se enfrentan con fusiles de alto poder a policías y soldados. Su única arma es una cámara fotográfica con la que intenta captar la mejor imagen para el periódico en el que trabaja. Las ráfagas de los AK-47 retumban ante el tímido clic del obturador. Adrenalina pura. Zona de guerra.
El riesgo de ser alcanzado por una bala es inminente durante la cobertura noticiosa de esta violentada ciudad fronteriza, donde las últimas seis semanas se han registrado varios tiroteos entre supuestos narcotraficantes, policías y militares, además de las ya habituales persecuciones a balazos y ejecuciones al estilo de la mafia, las cuales han dejado un saldo de más de 160 muertos en ese período.
Por ello Ortiz, al igual que otros reporteros de Tijuana, han decidido portar chalecos antibalas durante su tarea diaria.
"Nuestro trabajo se ha vuelto más delicado, el peligro está latente, estar pensando que una bala perdida te puede tocar", comenta este reportero gráfico del diario Frontera, empresa que decidió dotar a sus reporteros de la nota policíaca con chalecos antibalas.
Todavía sin acostumbrarse a ese escudo, el fotoreportero comenta que portar el antibalas lo hace sentir un blanco más. La violencia suscitada en Tijuana les ha cambiado la dinámica y su vida personal.
"De unas semanas a la fecha siente uno como paranoia, salgo de casa y estoy volteando para todos lados, voy espejeando en el carro, revisando que no venga un convoy de carros, no precisamente porque me estén buscando, sino que son precauciones porque está pasando por todos lados, esta gente está llegando a cualquier hora y en cualquier lugar y te puedes cruzar en un mal momento", dice Ortiz. "Como periodistas estámos en más riesgo, pero le está tocando a todas las personas que viven en Tijuana, creo que estamos viviendo una paranoia, como el fin de semana que hubo fuegos artificiales (durante un concierto) y empezaron a hacer llamadas de que eran balazos".
Daniel Salinas, reportero del mismo diario, explicó que otra de las medidas que la empresa ha decidido tomar para protegerlos, es firmar notas, artículos o reportajes sobre el crimen organizado como "Redacción/Frontera".
"Los reporteros han estado expuestos a eventos de alto impacto, si no se ha muerto uno es de milagro, por eso para estar protegidos se decidió adquirir chalecos, aunque la instrucción es no acercarse demasiado a los hechos", mencionó Salinas.
Jorge Fregoso, reportero de Síntesis TV, es otro de los que también porta chaleco antibalas.
"Decidimos conseguir chalecos porque la situación se ha puesto cada vez más complicada, es una manera de prevenir, no porque exista una amenaza directa, sino que puedes ser blanco de una bala perdida…, por experiencia sabemos que esta gente busca desestabilizar y los periodistas son blanco de esta situación", comentó Fregoso.
Como reporteros, dijo, han tomado otras medidas extra, como dejar espacio entre los vehículos mientras conducen en caso de que ocurra algún altercado y tengan oportunidad de escapar.
"En cuanto a la vida privada tratamos de evitar ir a ciertos lugares, tratar de ser precavido", comentó. "Porque estamos viviendo cosas que no se habían visto antes: doce cuerpos tirados, más de cien muertos en un mes, entambados en ácido, calcinados, balaceras a plena luz del día".
Los tiroteos de los narcotraficantes han llegado a decenas de víctimas inocentes, una de las más recientes fue un bebé que iba a bordo de un vehículo que conducía su papá y que chocó cuando un grupo de sicarios empezaron a hacer disparos a diestra y siniestra.
Said Betanzos, reportero de Televisa, dijo que la directiva de noticieros de la empresa les ha pedido a sus reporteros y camarógrafos no acercarse a las balaceras para evitar tragedias.
"Nosotros no portamos chalecos, en los casos de alto impacto, por medidas de seguridad, la instrucción es ir al lugar hasta que se acabe el tiroteo, para no exponernos, nuestro jefe nos ha dicho que más vale perder la nota que perder un amigo, que no quiere héroes, claro, nosotros vamos porque nos gusta, pero se toman las debidas precauciones", dijo Betanzos.
Para Rosario Mosso, reportera del semanario Zeta, la mejor protección es verificar la información que se va a publicar.
"Nosotros tenemos más de 20 años lidiando con estos temas, siempre hemos tenido cuidado de verificar nuestras fuentes con la regla de tres, confirmamos con tres partes diferentes la información que nos llega, para estar seguros que lo que vamos a publicar sea verdad", comentó la discípula del extinto y reconocido periodista Jesús Blancornelas.
El trabajo periodístico de Zeta es diferente al que realizan los diarios de Tijuana, dijo Mosso, ya que es una labor más de investigación que de reportar los hechos, no obstante la instrucción para la cobertura de las balaceras es básica: no exponerse y seguir las indicaciones de las autoridades presentes en el incidente.
Esa es la dinámica a la que se enfrentan los reporteros en esta ciudad que se ha convertido en un zona guerra considerando que durante las últimas semanas se ha superado el número de muertos en comparación con Bagdad.
"Si tomas en cuenta las cifras que ha arrojado esto, más de 160 muertes en 38 días", agregó Daniel Salinas, "que durante dos semanas tuvimos un promedio de un asesinato cada tres horas, de que estamos expuestos a tiroteos y fuegos cruzados, sí podemos decir que estamos en una zona de guerra".
Octubre/2008
TIJUANA, México.- Agazapado detrás de un vehículo Sergio Ortiz se protege de las balas. Está en la línea de fuego durante un tiroteo en la colonia Loma Dorada, donde sicarios al servicio de un supuesto narcotraficante apodado "El Muletas", se enfrentan con fusiles de alto poder a policías y soldados. Su única arma es una cámara fotográfica con la que intenta captar la mejor imagen para el periódico en el que trabaja. Las ráfagas de los AK-47 retumban ante el tímido clic del obturador. Adrenalina pura. Zona de guerra.
El riesgo de ser alcanzado por una bala es inminente durante la cobertura noticiosa de esta violentada ciudad fronteriza, donde las últimas seis semanas se han registrado varios tiroteos entre supuestos narcotraficantes, policías y militares, además de las ya habituales persecuciones a balazos y ejecuciones al estilo de la mafia, las cuales han dejado un saldo de más de 160 muertos en ese período.
Por ello Ortiz, al igual que otros reporteros de Tijuana, han decidido portar chalecos antibalas durante su tarea diaria.
"Nuestro trabajo se ha vuelto más delicado, el peligro está latente, estar pensando que una bala perdida te puede tocar", comenta este reportero gráfico del diario Frontera, empresa que decidió dotar a sus reporteros de la nota policíaca con chalecos antibalas.
Todavía sin acostumbrarse a ese escudo, el fotoreportero comenta que portar el antibalas lo hace sentir un blanco más. La violencia suscitada en Tijuana les ha cambiado la dinámica y su vida personal.
"De unas semanas a la fecha siente uno como paranoia, salgo de casa y estoy volteando para todos lados, voy espejeando en el carro, revisando que no venga un convoy de carros, no precisamente porque me estén buscando, sino que son precauciones porque está pasando por todos lados, esta gente está llegando a cualquier hora y en cualquier lugar y te puedes cruzar en un mal momento", dice Ortiz. "Como periodistas estámos en más riesgo, pero le está tocando a todas las personas que viven en Tijuana, creo que estamos viviendo una paranoia, como el fin de semana que hubo fuegos artificiales (durante un concierto) y empezaron a hacer llamadas de que eran balazos".
Daniel Salinas, reportero del mismo diario, explicó que otra de las medidas que la empresa ha decidido tomar para protegerlos, es firmar notas, artículos o reportajes sobre el crimen organizado como "Redacción/Frontera".
"Los reporteros han estado expuestos a eventos de alto impacto, si no se ha muerto uno es de milagro, por eso para estar protegidos se decidió adquirir chalecos, aunque la instrucción es no acercarse demasiado a los hechos", mencionó Salinas.
Jorge Fregoso, reportero de Síntesis TV, es otro de los que también porta chaleco antibalas.
"Decidimos conseguir chalecos porque la situación se ha puesto cada vez más complicada, es una manera de prevenir, no porque exista una amenaza directa, sino que puedes ser blanco de una bala perdida…, por experiencia sabemos que esta gente busca desestabilizar y los periodistas son blanco de esta situación", comentó Fregoso.
Como reporteros, dijo, han tomado otras medidas extra, como dejar espacio entre los vehículos mientras conducen en caso de que ocurra algún altercado y tengan oportunidad de escapar.
"En cuanto a la vida privada tratamos de evitar ir a ciertos lugares, tratar de ser precavido", comentó. "Porque estamos viviendo cosas que no se habían visto antes: doce cuerpos tirados, más de cien muertos en un mes, entambados en ácido, calcinados, balaceras a plena luz del día".
Los tiroteos de los narcotraficantes han llegado a decenas de víctimas inocentes, una de las más recientes fue un bebé que iba a bordo de un vehículo que conducía su papá y que chocó cuando un grupo de sicarios empezaron a hacer disparos a diestra y siniestra.
Said Betanzos, reportero de Televisa, dijo que la directiva de noticieros de la empresa les ha pedido a sus reporteros y camarógrafos no acercarse a las balaceras para evitar tragedias.
"Nosotros no portamos chalecos, en los casos de alto impacto, por medidas de seguridad, la instrucción es ir al lugar hasta que se acabe el tiroteo, para no exponernos, nuestro jefe nos ha dicho que más vale perder la nota que perder un amigo, que no quiere héroes, claro, nosotros vamos porque nos gusta, pero se toman las debidas precauciones", dijo Betanzos.
Para Rosario Mosso, reportera del semanario Zeta, la mejor protección es verificar la información que se va a publicar.
"Nosotros tenemos más de 20 años lidiando con estos temas, siempre hemos tenido cuidado de verificar nuestras fuentes con la regla de tres, confirmamos con tres partes diferentes la información que nos llega, para estar seguros que lo que vamos a publicar sea verdad", comentó la discípula del extinto y reconocido periodista Jesús Blancornelas.
El trabajo periodístico de Zeta es diferente al que realizan los diarios de Tijuana, dijo Mosso, ya que es una labor más de investigación que de reportar los hechos, no obstante la instrucción para la cobertura de las balaceras es básica: no exponerse y seguir las indicaciones de las autoridades presentes en el incidente.
Esa es la dinámica a la que se enfrentan los reporteros en esta ciudad que se ha convertido en un zona guerra considerando que durante las últimas semanas se ha superado el número de muertos en comparación con Bagdad.
"Si tomas en cuenta las cifras que ha arrojado esto, más de 160 muertes en 38 días", agregó Daniel Salinas, "que durante dos semanas tuvimos un promedio de un asesinato cada tres horas, de que estamos expuestos a tiroteos y fuegos cruzados, sí podemos decir que estamos en una zona de guerra".
Sunday, October 05, 2008
V&M Party
Comer tacos hasta el hartazgo y beber hasta la inconsciencia. Eso lo que ofrecen Vianney y Mónica el próximo sábado 11 de octubre. Y por sólo 130 pesos. ¿Interesados? Ahí está el mapa y el flyer del evento. Dicen que se pondrá bien perrón porque va un tal Yorsh… A wilbur.
A propósito de party, ya se acerca The Annual Yorsh Superparty. ¿Será por mar, por aire o por tierra?
Sunday, September 21, 2008
Babirye
Una mirada al África de niños con sida, febrero 2008
LANCASTER, California.— Babirye es una niña de 14 años que vive en el epicentro del sida: Kasensero, una pequeña aldea pesquera de Uganda, en el corazón del África, donde su padre murió y su madre se está muriendo, ambos a consecuencia del virus. Ella, al igual que su hermana gemela, nació con el VIH. Las costras y llagas en sus brazos son la evidencia más clara de una enfermedad que está acabando con su pueblo. A Babirye le gusta cantar, pero con el estómago vacío hasta hablar es difícil. En Kasensero, dicen los pobladores, huele a muerte. Ahí la expectativa de vida de sus habitantes no llega a los 50 años. O mueren de hambre o de sida. Ahí sobrevive Babirye, cuya historia, como la de otros cuatro niños, se puede conocer en "La aldea de World Vision", una exhibición instalada en Lancaster para llamar la atención sobre la situación que viven los niños con VIH en África. La exhibición es la réplica de un pueblo africano que muestra de manera interactiva, a través de las historias de Babirye, Mathabo, Kombo y Emmanuel, la problemática del sida en sus comunidades. Ubicada en la Iglesia Cristiana de Desert Vineyard, "La aldea de World Vision" ofrece una experiencia más viva sobre la vida de esos cuatro niños africanos que padecen de esa maldición que surgió en la década de los 80 y a la que se conocía como la enfermedad de adelgazamiento. Pero en Uganda hay más de 15 millones de niños y cada uno tiene una historia. "Esta es una oportunidad para conocer de cerca la experiencia sobre cómo el sida ha estado afectando a los niños y familias en África", comentó Jonathan Brown, encargado de recorridos. "En lugar de tomar un avión, lo que podemos hacer es venir aquí y experimentar lo que los niños con sida en África están sufriendo, no sólo con una conferencia o un dvd, sino en esta aldea". Luego de un recorrido de aproximadamente 20 minutos por la aldea-exhibición, Shauna Sánchez termina con los ojos humedecidos. "Fue muy dramático y reflexivo", dijo esta residente de Lancaster. "Es bueno conocer esto, estar en la situación que viven, en el lugar, es muy diferente a sólo ver una presentación". A Shauna lo que más le llamó la atención fue ver y conocer las condiciones de pobreza en las que viven las familias africanas. "El olor, fue interesante oler ese ambiente, y los sonidos de esa aldea, fue grandioso… y es impresionante, saber qué tan triste es la situación, que los niños no saben cómo salir adelante", mencionó. El propósito de la exhibición, que actualmente realiza una gira por todo el país, es rechazar los estereotipos y el estigma que se tienen sobre el sida, explicó Jonathan Brown como representante de World Vision. "Que la gente entienda el gran impacto que está teniendo esta enfermedad y que se puede hacer mucho por ellos", agregó. Cargando a su bebé en brazos, Christina Kerr sale de la aldea conmovida. "Es muy triste lo que se ve ahí adentro", comentó.con esa voz que casi se le corta Tanto Shauna y Christina conocieron la vida de Babirye, la niña de 14 años que le gusta cantar y quien junto con su mamá tarda un día caminando desde la aldea de Kasensero a la clínica de salud donde las atienden con medicamento retroviral. Babirye tiene la esperanza de curarse y algún día llegar a ser doctora, pero mientras tanto, dice en la presentación, nunca dejará de cantar.
LANCASTER, California.— Babirye es una niña de 14 años que vive en el epicentro del sida: Kasensero, una pequeña aldea pesquera de Uganda, en el corazón del África, donde su padre murió y su madre se está muriendo, ambos a consecuencia del virus. Ella, al igual que su hermana gemela, nació con el VIH. Las costras y llagas en sus brazos son la evidencia más clara de una enfermedad que está acabando con su pueblo. A Babirye le gusta cantar, pero con el estómago vacío hasta hablar es difícil. En Kasensero, dicen los pobladores, huele a muerte. Ahí la expectativa de vida de sus habitantes no llega a los 50 años. O mueren de hambre o de sida. Ahí sobrevive Babirye, cuya historia, como la de otros cuatro niños, se puede conocer en "La aldea de World Vision", una exhibición instalada en Lancaster para llamar la atención sobre la situación que viven los niños con VIH en África. La exhibición es la réplica de un pueblo africano que muestra de manera interactiva, a través de las historias de Babirye, Mathabo, Kombo y Emmanuel, la problemática del sida en sus comunidades. Ubicada en la Iglesia Cristiana de Desert Vineyard, "La aldea de World Vision" ofrece una experiencia más viva sobre la vida de esos cuatro niños africanos que padecen de esa maldición que surgió en la década de los 80 y a la que se conocía como la enfermedad de adelgazamiento. Pero en Uganda hay más de 15 millones de niños y cada uno tiene una historia. "Esta es una oportunidad para conocer de cerca la experiencia sobre cómo el sida ha estado afectando a los niños y familias en África", comentó Jonathan Brown, encargado de recorridos. "En lugar de tomar un avión, lo que podemos hacer es venir aquí y experimentar lo que los niños con sida en África están sufriendo, no sólo con una conferencia o un dvd, sino en esta aldea". Luego de un recorrido de aproximadamente 20 minutos por la aldea-exhibición, Shauna Sánchez termina con los ojos humedecidos. "Fue muy dramático y reflexivo", dijo esta residente de Lancaster. "Es bueno conocer esto, estar en la situación que viven, en el lugar, es muy diferente a sólo ver una presentación". A Shauna lo que más le llamó la atención fue ver y conocer las condiciones de pobreza en las que viven las familias africanas. "El olor, fue interesante oler ese ambiente, y los sonidos de esa aldea, fue grandioso… y es impresionante, saber qué tan triste es la situación, que los niños no saben cómo salir adelante", mencionó. El propósito de la exhibición, que actualmente realiza una gira por todo el país, es rechazar los estereotipos y el estigma que se tienen sobre el sida, explicó Jonathan Brown como representante de World Vision. "Que la gente entienda el gran impacto que está teniendo esta enfermedad y que se puede hacer mucho por ellos", agregó. Cargando a su bebé en brazos, Christina Kerr sale de la aldea conmovida. "Es muy triste lo que se ve ahí adentro", comentó.con esa voz que casi se le corta Tanto Shauna y Christina conocieron la vida de Babirye, la niña de 14 años que le gusta cantar y quien junto con su mamá tarda un día caminando desde la aldea de Kasensero a la clínica de salud donde las atienden con medicamento retroviral. Babirye tiene la esperanza de curarse y algún día llegar a ser doctora, pero mientras tanto, dice en la presentación, nunca dejará de cantar.
Sunday, September 14, 2008
Pisándole los talones a Don Panchito
Don Panchito roza los 80 de edad. Se llama Francisco Ramírez Lora y es un chingón para correr. Ha ganado varias medallas de oro en competencias internacionales. Su especialidad son los 5 kilómetros y tiene el récord mundial en su categoría. No tengo el dato exacto, pero la distancia la corre 20 minutos, segundos más segundos menos. Empezó a correr en 1993, cuando su esposa lo inscribió en una carrera del Instituto de la Senectud, el INSEN. Para entrenar tenía que colarse a las instalaciones de la Villa Olímpica, en el D.F., o se iba al bosque de la delegación de Tlalpan. Ahora, como campeón mundial, Don Panchito tiene entre sus metas bajar su marca aún más. Por mi parte yo ya establecí mi nuevo récord en 21 minutos exactos en el recorrido de 3 millas o 4.8 kilómetros. Muy pronto la marca de Don Panchito será historia.
Wednesday, September 10, 2008
Friday, September 05, 2008
Riendo
Constitution City

La recompensa para quien me acompañara al Baja Road Trip era una borrachera y una foto en la entrada a Ciudad Constitución. Como nadie me acompañó, váyanse a la beis. La borrachera me la quedo y en la foto no salen. Directo desde Consti City, El Yorsh y sus 34,999 habitantes porque Fausto "El Panther" Ovalle ya no vive ahí.
Wednesday, September 03, 2008
Sunday, August 31, 2008
La ruta a Altar
Nery Tahuite, migrante guatemalteco, marzo 2008.
ALTAR, Sonora, México.— El 22 de febrero, Neri Tahuite salió de su casa con 100 quetzales (13 dólares) en el bolsillo y la esperanza de llegar a Los Ángeles, California.
Después de ocho días de travesía desde su natal Mixco, en Guatemala, se ha quedado varado en este poblado del desierto sonorense en espera de juntar 1,200 dólares para pagar un coyote.
Su padre, Lucas Vicente Tahuite, hizo lo mismo en 1980. Pero nunca más supieron de él. La pista la perdieron en Tijuana.
"Mi familia estaba triste, no quería que me viniera, porque mi papá se vino hace 28 años y no sabemos nada de él. Me dejó de 7 años. Se vino con la ilusión y el sueño de ver lo mejor para nosotros, pero lamentablemente tres meses después de que salió de la casa hasta ahí nomás supimos que se había quedado en Tijuana. Desde ese entonces ya no sabemos de él".
Refugiado en el Centro Comunitario de Atención al Migrante y Necesitado (CCAMYN), un albergue de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en este pueblo desértico, Neri cuenta su historia como uno de los miles de migrantes que llegan a este lugar convertido en el trampolín del cruce ilegal a Estados Unidos.
Aquí Neri ya lleva más de un mes y todavía no ve para cuándo pueda cruzar. Ha hablado con cuatro coyotes, pero el mínimo es de 1,200 dólares por la pasada. Sabe de los riesgos del desierto, pero considera que es algo que tiene que hacer.
"Dicen que secuestran, que a la familia le piden dinero, de las personas que roban adentro del desierto. Por momentos sí tengo miedo", reconoce, mientras frota las cuentas del rosario que lleva en el cuello. "Lo traigo desde que salí de la casa, allá en Guatemala, vengo rezando como no tienes idea, todo el camino. Considero que Dios ha estado conmigo y no tengo nada de qué quejarme, porque no me ha pasado nada".
Este joven de 34 años de edad cuenta que llegó a Altar subiéndose a los trenes de carga desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
"Te tienes que esconder entre los matorrales afuera de las estaciones, y cuando sale el tren —un tren de carga—, te echas a correr antes de que agarre velocidad, porque los garroteros no dejan entrar a la estación, a menos de que les des dinero".
Un guía que contrató en Guatemala le cobró 3,500 quetzales (unos 460 dólares), pero lo dejó en Veracruz, México.
"Yo no sabía eso, ahí me contactó con otro que me cobraba 2,500 dólares, y pues eso yo no lo podía pagar".
Entonces, Neri se arriesgó a hacerlo por su cuenta. Empezó a acercarse a sus paisanos y a algunos otros centroamericanos.
"Conocí a unos hondureños y salvadoreños que me tendieron mucho la mano, me dieron comida y hasta me pagaron el pasaje [en camión, desde Hermosillo] para llegar aquí, porque yo iba para Sonoyta, porque me habían dicho que yo tenía que llegar allá; me iba a tirar del tren en Santa Ana, porque ahí no para el tren".
El tren de carga, bautizado como "La bestia" por los migrantes, recorre parte de la ruta del golfo de México que muchos centroamericanos hacen en su travesía al norte.
Otra de las rutas, dice Enrique Celaya, codirector del CCAMYN, es la del Pacífico, que es utilizada más por los mexicanos que tienen como destino California.
La vía del golfo es la más corta para los centroamericanos, comenta este activista defensor de los derechos humanos, la cual recorre de Tuxtla Gutiérrez a Coatzacoalcos, Ciudad Victoria y San Luis Potosí, ciudad que se convierte en paso obligado para los migrantes que utilizan esta ruta del ferrocarril.
En San Luis Potosí, dice Celaya, existe una casa albergue que atiende de 200 a 400 centroamericanos diariamente.
De acuerdo con los testimonios de quienes acuden a este refugio de Altar, Celaya señala que actualmente los migrantes están buscando llegar a Nueva York, Florida o a las Carolinas.
"Están buscando más los estados del norte, porque hay menos medidas antiinmigrantes, menos presencia de ‘la migra’, algunos dicen que, si pueden, se van hasta Canadá".
Esos mismos testimonios dan cuenta de los riesgos de esa travesía, desde que se encuentran con miembros de la Mara Salvatrucha que los asaltan, golpean y en ocasiones los asesinan, hasta el abandono en el desierto.
"No conocen el desierto", dice Celaya. "El desierto alcanza temperaturas extremas, desde los cero grados hasta los 50 grados centígrados [122 Fahrenheit]. El agua del galón se les congela, es fácil morir de hipotermia, los testimonios son tristes".
Los migrantes suelen caminar durante la noche y descansar y esconderse de la Patrulla Fronteriza durante el día. Eso les toma de tres a cuatro días llegar al poblado más cercano, donde serán recogidos por otro miembro de la red de polleros.
Pero cuando el coyote los abandona, dice el codirector del CCAMYN, siguen su camino durante el día siguiendo el sol en su intento de llegar a un poblado. Pero eso significa adentrarse más en el desierto.
El mapa de esta zona desértica se tiñe de puntos rojos, la mayoría hacia el oeste.
En el desierto existe una serie de animales venenosos, como el monstruo de Gila, víboras de cascabel, alacranes y arañas viuda negra. Muchos migrantes al descansar suelen hacerlo sobre nidos de esos animales.
Celaya también denuncia que los asaltos, estafas y abusos son comunes en contra de los migrantes, tanto por los bandidos de la frontera como por la misma autoridad policiaca.
La ruta a Altar representa riesgos. El saldo de este cruel desierto lo refleja: 237 muertos durante 2007. Son peligros que miles de migrantes deciden tomar en su travesía al norte, como lo hizo Neri, que un viernes salió de su casa con 100 quetzales en el bolsillo y que sigue varado en Altar.
ALTAR, Sonora, México.— El 22 de febrero, Neri Tahuite salió de su casa con 100 quetzales (13 dólares) en el bolsillo y la esperanza de llegar a Los Ángeles, California.
Después de ocho días de travesía desde su natal Mixco, en Guatemala, se ha quedado varado en este poblado del desierto sonorense en espera de juntar 1,200 dólares para pagar un coyote.
Su padre, Lucas Vicente Tahuite, hizo lo mismo en 1980. Pero nunca más supieron de él. La pista la perdieron en Tijuana.
"Mi familia estaba triste, no quería que me viniera, porque mi papá se vino hace 28 años y no sabemos nada de él. Me dejó de 7 años. Se vino con la ilusión y el sueño de ver lo mejor para nosotros, pero lamentablemente tres meses después de que salió de la casa hasta ahí nomás supimos que se había quedado en Tijuana. Desde ese entonces ya no sabemos de él".
Refugiado en el Centro Comunitario de Atención al Migrante y Necesitado (CCAMYN), un albergue de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en este pueblo desértico, Neri cuenta su historia como uno de los miles de migrantes que llegan a este lugar convertido en el trampolín del cruce ilegal a Estados Unidos.
Aquí Neri ya lleva más de un mes y todavía no ve para cuándo pueda cruzar. Ha hablado con cuatro coyotes, pero el mínimo es de 1,200 dólares por la pasada. Sabe de los riesgos del desierto, pero considera que es algo que tiene que hacer.
"Dicen que secuestran, que a la familia le piden dinero, de las personas que roban adentro del desierto. Por momentos sí tengo miedo", reconoce, mientras frota las cuentas del rosario que lleva en el cuello. "Lo traigo desde que salí de la casa, allá en Guatemala, vengo rezando como no tienes idea, todo el camino. Considero que Dios ha estado conmigo y no tengo nada de qué quejarme, porque no me ha pasado nada".
Este joven de 34 años de edad cuenta que llegó a Altar subiéndose a los trenes de carga desde Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
"Te tienes que esconder entre los matorrales afuera de las estaciones, y cuando sale el tren —un tren de carga—, te echas a correr antes de que agarre velocidad, porque los garroteros no dejan entrar a la estación, a menos de que les des dinero".
Un guía que contrató en Guatemala le cobró 3,500 quetzales (unos 460 dólares), pero lo dejó en Veracruz, México.
"Yo no sabía eso, ahí me contactó con otro que me cobraba 2,500 dólares, y pues eso yo no lo podía pagar".
Entonces, Neri se arriesgó a hacerlo por su cuenta. Empezó a acercarse a sus paisanos y a algunos otros centroamericanos.
"Conocí a unos hondureños y salvadoreños que me tendieron mucho la mano, me dieron comida y hasta me pagaron el pasaje [en camión, desde Hermosillo] para llegar aquí, porque yo iba para Sonoyta, porque me habían dicho que yo tenía que llegar allá; me iba a tirar del tren en Santa Ana, porque ahí no para el tren".
El tren de carga, bautizado como "La bestia" por los migrantes, recorre parte de la ruta del golfo de México que muchos centroamericanos hacen en su travesía al norte.
Otra de las rutas, dice Enrique Celaya, codirector del CCAMYN, es la del Pacífico, que es utilizada más por los mexicanos que tienen como destino California.
La vía del golfo es la más corta para los centroamericanos, comenta este activista defensor de los derechos humanos, la cual recorre de Tuxtla Gutiérrez a Coatzacoalcos, Ciudad Victoria y San Luis Potosí, ciudad que se convierte en paso obligado para los migrantes que utilizan esta ruta del ferrocarril.
En San Luis Potosí, dice Celaya, existe una casa albergue que atiende de 200 a 400 centroamericanos diariamente.
De acuerdo con los testimonios de quienes acuden a este refugio de Altar, Celaya señala que actualmente los migrantes están buscando llegar a Nueva York, Florida o a las Carolinas.
"Están buscando más los estados del norte, porque hay menos medidas antiinmigrantes, menos presencia de ‘la migra’, algunos dicen que, si pueden, se van hasta Canadá".
Esos mismos testimonios dan cuenta de los riesgos de esa travesía, desde que se encuentran con miembros de la Mara Salvatrucha que los asaltan, golpean y en ocasiones los asesinan, hasta el abandono en el desierto.
"No conocen el desierto", dice Celaya. "El desierto alcanza temperaturas extremas, desde los cero grados hasta los 50 grados centígrados [122 Fahrenheit]. El agua del galón se les congela, es fácil morir de hipotermia, los testimonios son tristes".
Los migrantes suelen caminar durante la noche y descansar y esconderse de la Patrulla Fronteriza durante el día. Eso les toma de tres a cuatro días llegar al poblado más cercano, donde serán recogidos por otro miembro de la red de polleros.
Pero cuando el coyote los abandona, dice el codirector del CCAMYN, siguen su camino durante el día siguiendo el sol en su intento de llegar a un poblado. Pero eso significa adentrarse más en el desierto.
El mapa de esta zona desértica se tiñe de puntos rojos, la mayoría hacia el oeste.
En el desierto existe una serie de animales venenosos, como el monstruo de Gila, víboras de cascabel, alacranes y arañas viuda negra. Muchos migrantes al descansar suelen hacerlo sobre nidos de esos animales.
Celaya también denuncia que los asaltos, estafas y abusos son comunes en contra de los migrantes, tanto por los bandidos de la frontera como por la misma autoridad policiaca.
La ruta a Altar representa riesgos. El saldo de este cruel desierto lo refleja: 237 muertos durante 2007. Son peligros que miles de migrantes deciden tomar en su travesía al norte, como lo hizo Neri, que un viernes salió de su casa con 100 quetzales en el bolsillo y que sigue varado en Altar.
Nuevo récord
A veces el coraje se suda.
Hoy establecí mi nueva marca en las 3 millas o 4.8 kilómetros: 24.37 minutos.
Hoy establecí mi nueva marca en las 3 millas o 4.8 kilómetros: 24.37 minutos.
Tuesday, August 26, 2008
Vamos a hacer un silencio
Entre la pila de libros que hay en mi escritorio hay dos que me llaman la atención a simple vista: Nada y así sea, de Oriana Fallaci, y Seda, de Alessandro Baricco. Los dos me los regaló La Grace el día de que cumplí 30 años. Me recuerdan que todo es cíclico. Tomo el primero, lo abro al azar en la página… 81, y la primera frase que leo es: "Era su modo de expresarme su afecto". Ahora el libro del italiano, otra página, la que caiga, la 109, y dice:
Ella le miró fijamente a los ojos. Después bajó la vista hacia la primera página de la carta, papel de arroz, tinta negra.
- Amado señor mío
Dijo
- no tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio, nadie nos verá.
Ella le miró fijamente a los ojos. Después bajó la vista hacia la primera página de la carta, papel de arroz, tinta negra.
- Amado señor mío
Dijo
- no tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio, nadie nos verá.
25.08
Ando encendido. Ayer volví a romper mi propio récord en las 3 millas (4.8 kilómetros). De 26.16 minutos lo bajé a 25.08 minutos. Que Usain Bolt ni que la madre.
Sunday, August 24, 2008
Récord olímpico

Mientras veía el paso que sostenía el keniata Samual Wansiru en camino a ganar el maratón y entusiasmado con el espíritu de los Juegos Olímpicos, ayer rompí mi propio récord de 3 millas (4.8 kilómetros) con 26.16 minutos. La marca anterior era de 26.23 minutos que establecí en abril pasado. Sin embargo, más tarde me bajó la moral el etíope Kenenisa Bekele que estableció el récord olímpico de 12.57.82 minutos en los 5 kilómetros.
Wednesday, July 30, 2008
Pesadilla
Llegó de noche para joder el sueño.
Fue un día de rostro ensangrentado.
Y entonces lo que era felicidad empezó a cubrirse de ese sentimiento que seca el alma.
Tristeza maldita que viene en pesadilla y que al despertar sigue ahí.
Dolor espiritual que se expulsa en lágrimas.
Tortura de hermosos recuerdos.
Que chingue su madre el amor.
Fue un día de rostro ensangrentado.
Y entonces lo que era felicidad empezó a cubrirse de ese sentimiento que seca el alma.
Tristeza maldita que viene en pesadilla y que al despertar sigue ahí.
Dolor espiritual que se expulsa en lágrimas.
Tortura de hermosos recuerdos.
Que chingue su madre el amor.
Thursday, July 24, 2008
Baja Road Trip
Se solicita acompañante para un viaje por carretera de Tijuana a Cabo San Lucas, ida y vuelta, no importa si no sabe manejar, yo me la aviento solo, pero que platique para que no me duerma. El viaje está programado para salir el lunes 4 de agosto (después de recuperarme de la cruda del fin de semana) y regresar el 11 o 12 de agosto (dependiendo de que tan jodido ande). La idea es recorrer los pueblitos de la Baja y llegar a Cabo San Lucas el jueves o viernes para el party del fin de semana allá y regresar el domingo ya directo a Tijuana o descansar un dia en el trayecto. A quien se apunte y sea el elegido, tendrá como recompensa, además de la borrachera, una fotografía en la entrada a Ciudad Constitución. Los solicitantes deberán de dejar un comentario aquí para inscribrirse. Si no, váyanse a la beis.
Wednesday, July 23, 2008
In the mood for love
It is a restless moment.
She has kept her head lowered…
to give him a chance to come closer.
But he could not, for lack of courage.
She turns and walks away.
He remembers those vanished years.
As though looking through a dusty window pane,
the past is something he could see, but not touch.
And everything he sees is blurred and indistinct.
Wong Kar-Wai
She has kept her head lowered…
to give him a chance to come closer.
But he could not, for lack of courage.
She turns and walks away.
He remembers those vanished years.
As though looking through a dusty window pane,
the past is something he could see, but not touch.
And everything he sees is blurred and indistinct.
Wong Kar-Wai
Tuesday, June 24, 2008
Calentamiento global
Este es un artículo que leí en Democracy Now que me pareció interesante y para entender por qué el hijo de su chingada madre de George Bush se había rehusado a hablar sobre el calentamiento global:
Científico de la NASA solicita que ejecutivos petroleros sean juzgados por crímenes contra la humanidad
El máximo científico de clima de la NASA, James Hansen, advirtió el lunes que el mundo ya pasó hace tiempo el nivel peligroso de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y que la Tierra se acerca a una situación extrema. (O sea que estamos a punto de que nos lleve la chingada)
Hansen dijo: “Estamos condenados si no tomamos un camino muy diferente. Esta es la última oportunidad”.
También exhortó al gobierno a que impida la construcción de nuevas plantas a carbón. Durante una entrevista en NPR (National Public Radio), el científico afirmó que los principales ejecutivos de las empresas petroleras deben ser juzgados por haber participado en difundir información errónea sobre el cambio climático.
“Los directores ejecutivos de estas grandes empresas petroleras son culpables de crímenes contra la humanidad si continúan disputando lo que es entendido científicamente y financiando a contrarios, y si nos presionan más allá de la situación extrema que termine por destruir a muchas especies en el planeta y teniendo un gran impacto en la humanidad”.
Hace 20 años, James Hansen apareció por primera vez ante el Congreso para advertir que el calentamiento global ya había comenzado. El año del testimonio original del científico, 1988, fue el más caluroso del que se tenía registro hasta ese momento. Desde entonces, 14 años han sido más calurosos.
Científico de la NASA solicita que ejecutivos petroleros sean juzgados por crímenes contra la humanidad
El máximo científico de clima de la NASA, James Hansen, advirtió el lunes que el mundo ya pasó hace tiempo el nivel peligroso de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y que la Tierra se acerca a una situación extrema. (O sea que estamos a punto de que nos lleve la chingada)
Hansen dijo: “Estamos condenados si no tomamos un camino muy diferente. Esta es la última oportunidad”.
También exhortó al gobierno a que impida la construcción de nuevas plantas a carbón. Durante una entrevista en NPR (National Public Radio), el científico afirmó que los principales ejecutivos de las empresas petroleras deben ser juzgados por haber participado en difundir información errónea sobre el cambio climático.
“Los directores ejecutivos de estas grandes empresas petroleras son culpables de crímenes contra la humanidad si continúan disputando lo que es entendido científicamente y financiando a contrarios, y si nos presionan más allá de la situación extrema que termine por destruir a muchas especies en el planeta y teniendo un gran impacto en la humanidad”.
Hace 20 años, James Hansen apareció por primera vez ante el Congreso para advertir que el calentamiento global ya había comenzado. El año del testimonio original del científico, 1988, fue el más caluroso del que se tenía registro hasta ese momento. Desde entonces, 14 años han sido más calurosos.
Monday, June 16, 2008
Tuesday, May 27, 2008
Phoenix in Mars
La sonda espacial Phoenix llegó a Marte el fin de semana y envió nuevas fotografías del Planeta Rojo, aquí algunas de lo que es el polo norte marciano y un artículo que escribí hace ya cuatro años...



La música llega a Marte
Científicos utilizan canciones para activar el funcionamiento de las dos sondas espaciales
Amanecía en el Planeta Rojo cuando se escuchó la canción Hit the Road Jack. El robot Spirit despertó para iniciar su jornada de trabajo el jueves en lo que fue el sol 39 de la misión de Exploración a Marte de la Oficina Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
La versión de Buster Pointdexter fue la elegida, por el equipo de vuelo que opera los robots enviados a Marte desde el Laboratorio de Retropropulsión en Pasadena (JPL), como la melodía que sirva de despertador para que los robots empiecen a funcionar.
"Hit the road Jack…", el Spirit encendió sus aparatos, elevó su antena principal e hizo contacto con la Tierra... "and don't you come back", recibió los comandos y empezó a avanzar... "no more, no more, no more…".
Tal parece que la música lo alegró. El robot empezó a trabajar y rompió su propio récord de recorrido sobre la superficie marciana. En esta ocasión avanzó 24.4 metros (80 pies) hasta un punto de interés científico llamado Stone Council, que es una acumulación de rocas. Hasta el momento, el Spirit tiene contabilizados 57.4 metros en su kilometraje. Está casi nuevecito, como de agencia.
El recorrido duró 2 horas y 48 minutos hasta llegar al sitio rocoso donde iniciará la exploración de suelo y piedras con el objetivo de encontrar indicios que determinen la presencia de agua en el cuarto planeta y la posibilidad de que alguna vez existió un ambiente propicio para la vida.
Mientras tanto, en el lado extremo del planeta, en el interior de un cráter, su hermano gemelo, el Opportunity, hace su tarea. Este robot lleva 19 soles en Marte y ha enviado material fotográfico de las paredes del cráter; sin embargo, ha empezado a registrar algunas fallas en su brazo mecánico, pero de acuerdo con los ingenieros de la NASA han sido solucionados.
Se espera que para este viernes el Opportunity ya esté completando su giro de rotación para terminar de explorar los cuatro puntos cardinales del sitio donde "amartizó". La última fotografía enviada por este robot es un acercamiento extremo a la pared del cráter que revela una serie de pequeñas circunferencias similar a las moras. Los científicos estiman que estas formaciones determinan que en Marte hubo un ambiente dinámico.
En las próximas semanas los científicos e ingenieros de la NASA tienen planeado llevar al Spirit a la orilla de un cráter llamado Bonneville, para que examine las rocas y puedan determinar la historia geológica y la potencial actividad de agua en ese sitio.
Ambos robots utilizan también instrumentos infrarrojos para estudiar la atmósfera marciana, con los que se ha podido observar variantes extremas en corto tiempo de la temperatura y el viento.
Al Spirit le faltan 50 soles para completar su misión, mientras que el Opportunity estará 21 soles más luego de que el primer robot haya concluido. La tarea principal de ambos en los próximos meses será explorar suelo y rocas con instrumentos geológicos para tratar de encontrar evidencia de la presencia de agua en Marte.
Pero mientras en la Tierra es de día, el anochecer llega a Marte y la jornada laboral concluye. Poco a poco la música se desvanece… "hit the road Jack, and don't you come back, no more, no more, no more…".



La música llega a Marte
Científicos utilizan canciones para activar el funcionamiento de las dos sondas espaciales
Viernes, 13 de febrero de 2004
Amanecía en el Planeta Rojo cuando se escuchó la canción Hit the Road Jack. El robot Spirit despertó para iniciar su jornada de trabajo el jueves en lo que fue el sol 39 de la misión de Exploración a Marte de la Oficina Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).
La versión de Buster Pointdexter fue la elegida, por el equipo de vuelo que opera los robots enviados a Marte desde el Laboratorio de Retropropulsión en Pasadena (JPL), como la melodía que sirva de despertador para que los robots empiecen a funcionar.
"Hit the road Jack…", el Spirit encendió sus aparatos, elevó su antena principal e hizo contacto con la Tierra... "and don't you come back", recibió los comandos y empezó a avanzar... "no more, no more, no more…".
Tal parece que la música lo alegró. El robot empezó a trabajar y rompió su propio récord de recorrido sobre la superficie marciana. En esta ocasión avanzó 24.4 metros (80 pies) hasta un punto de interés científico llamado Stone Council, que es una acumulación de rocas. Hasta el momento, el Spirit tiene contabilizados 57.4 metros en su kilometraje. Está casi nuevecito, como de agencia.
El recorrido duró 2 horas y 48 minutos hasta llegar al sitio rocoso donde iniciará la exploración de suelo y piedras con el objetivo de encontrar indicios que determinen la presencia de agua en el cuarto planeta y la posibilidad de que alguna vez existió un ambiente propicio para la vida.
Mientras tanto, en el lado extremo del planeta, en el interior de un cráter, su hermano gemelo, el Opportunity, hace su tarea. Este robot lleva 19 soles en Marte y ha enviado material fotográfico de las paredes del cráter; sin embargo, ha empezado a registrar algunas fallas en su brazo mecánico, pero de acuerdo con los ingenieros de la NASA han sido solucionados.
Se espera que para este viernes el Opportunity ya esté completando su giro de rotación para terminar de explorar los cuatro puntos cardinales del sitio donde "amartizó". La última fotografía enviada por este robot es un acercamiento extremo a la pared del cráter que revela una serie de pequeñas circunferencias similar a las moras. Los científicos estiman que estas formaciones determinan que en Marte hubo un ambiente dinámico.
En las próximas semanas los científicos e ingenieros de la NASA tienen planeado llevar al Spirit a la orilla de un cráter llamado Bonneville, para que examine las rocas y puedan determinar la historia geológica y la potencial actividad de agua en ese sitio.
Ambos robots utilizan también instrumentos infrarrojos para estudiar la atmósfera marciana, con los que se ha podido observar variantes extremas en corto tiempo de la temperatura y el viento.
Al Spirit le faltan 50 soles para completar su misión, mientras que el Opportunity estará 21 soles más luego de que el primer robot haya concluido. La tarea principal de ambos en los próximos meses será explorar suelo y rocas con instrumentos geológicos para tratar de encontrar evidencia de la presencia de agua en Marte.
Pero mientras en la Tierra es de día, el anochecer llega a Marte y la jornada laboral concluye. Poco a poco la música se desvanece… "hit the road Jack, and don't you come back, no more, no more, no more…".
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